La proyección astral (la experiencia reportada de la conciencia que se separa del cuerpo físico y viaja de forma independiente) ha sido documentada en todas las culturas durante miles de años. Ya sea entendida como un viaje literal fuera del cuerpo o como una forma vívida de sueño lúcido, la experiencia comparte características consistentes: una sensación de flotar sobre el cuerpo, una conexión de cordón plateado y una claridad perceptiva extraordinaria.
La relación entre la proyección astral, los sueños lúcidos y la parálisis del sueño es un tema de debate continuo. Neurológicamente, los tres implican configuraciones inusuales de conciencia durante las transiciones sueño-vigilia. Muchos investigadores consideran la proyección astral una forma de sueño lúcido iniciado desde el estado hipnagógico, mientras que los practicantes insisten en que la experiencia es cualitativamente distinta.
Las técnicas para inducir la proyección astral son muy paralelas a los métodos de sueños lúcidos: relajación profunda, mantenimiento de la conciencia a través del estado hipnagógico, visualización de flotar o elevarse y la técnica de la cuerda (imaginar trepando por una cuerda invisible sobre el cuerpo). Las proyecciones más exitosas ocurren durante las primeras horas de la mañana, cuando el sueño REM es abundante.
La fenomenología es notablemente consistente entre los practicantes: vibraciones iniciales o sensaciones de zumbido, una sensación de separación, la capacidad de moverse a través de paredes y volar, encuentros con otros seres y un cordón plateado que conecta el cuerpo astral con el físico. Sigue siendo una cuestión abierta si estos representan un viaje metafísico genuino o la extraordinaria capacidad del cerebro para la simulación inmersiva.
A efectos prácticos, las técnicas tanto para la proyección astral como para los sueños lúcidos se superponen significativamente. Aquellos interesados en cualquiera de las prácticas se benefician de los mismos fundamentos: un fuerte recuerdo de los sueños, práctica de meditación, conciencia de los estados hipnagógicos y el método WBTB. El territorio experiencial que abren -independientemente de la interpretación- se encuentra entre los más extraordinarios disponibles para la conciencia humana.